Qué son las Altas Capacidades

Las altas capacidades son algo más que un elevado cociente intelectual, pues además de las capacidades cognitivas, los aspectos emocionales, motivacionales y creativos configuran el complejo perfil de este concepto.

En lo que respecta a capacidades cognitivas, se pueden destacar una serie de características, entre ellas: adquisición precoz del lenguaje, aprendizaje rápido de los conceptos, gran capacidad de abstracción, excelente memoria a largo plazo, gran riqueza de ideas y de vocabulario, amplia capacidad imaginativa y creativa e insaciable curiosidad.

Pero los factores emocionales deben también ser considerados: presencia de una gran sensibilidad e intensidad emocional, preocupación e interés por otras personas y por las relaciones sociales, alto grado de sentido de la justicia y un sentido del humor avanzado para su edad.

En definitiva, en el diagnóstico de las altas capacidades se deben considerar tanto los factores cognitivos como emocionales. Por este motivo, los profesionales que lo realicen deben tener tanto competencias educativas como sanitarias.

Las altas capacidades comprenden la superdotación, la precocidad intelectual, y el talento simple y compuesto. ¿En qué se diferencian?

En la superdotación el funcionamiento cognitivo no sólo se diferencia por una cuestión cuantitativa, sino también cualitativa. Es decir, el niño o la niña superdotada, no sólo aprenderían más rápido, sino también de forma diferente, de manera que su cerebro aprende en base a estilos de aprendizaje específicos. Estos estilos deben ser identificados en el diagóstico para que se tengan en consideración en la adaptación curricular.

La precocidad intelectual es un fenómeno evolutivo en el que el desarrollo cognitivo, emocional y motivacional, que se extiende entre los 0 y 14 años, se realiza a un ritmo más avanzado que el considerado normal.

El talento simple se refiere a una aptitud elevada en un determinado ámbito o área de conocimiento que sobresale por encima de otras áreas menos destacadas e incluso deficitarias. Por ejemplo, el talento verbal.

En el talento compuesto sobesalen una combinación de aptitudes específicas. Por ejemplo, el talento para los idiomas, que requiere un talento verbal y una buena memoria.

 

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